NOTA DE TAPA
Propuesta de seguridad
«El policía es una figura decorativa»
«Semanario Bamba» dialogó con José Luis Ortega, comisario mayor retirado, para conocer la situación de la Policía a nivel provincial. Sugirió iniciativas de mejoramiento.
Acompañó al doctor Luis Juez en su candidatura para gobernador de la provincia y su nombre ya había sido elegido para ocupar el cargo de ministro de Seguridad, que hoy ejerce el comisario Daniel Alejo Paredes. Se retiró con 46 años y 28 de servicio en la fuerza. Durante cinco años fue Jefe de Infantería y se desempeñó como director en la Escuela de Policía.
«He vivido 30 años en la institución pero la politización que existe hoy me llevó al retiro de la fuerza», expresó José Luis Ortega al comenzar la entrevista.
A raíz del elevado índice de hechos delictivos registrados en las últimas semanas en nuestra ciudad, y que resulta correlativo a la «generalizada sensación de inseguridad» en muchas localidades de la provincia, «Semanario Bamba» escuchó las apreciaciones del comisario mayor retirado con amplia trayectoria y algunas de las propuestas de su programa integral de seguridad que habría aplicado en el caso de que el Frente Cívico y Social hubiera salido victorioso en las elecciones del 14 de agosto de 2011.
-¿Qué diagnóstico puede realizar de la situación de la Policía hoy en la provincia?
-En estos momentos cuenta con aproximadamente 25 mil efectivos, de los cuales unos 12 mil están afectados a tareas administrativas; la cantidad restante trabaja en cuatro turnos. Ello significa que en «la calle» hay muy pocos agentes haciendo tareas de prevención o patrullando. La parte administrativa policial puede estar integrada por civiles, pero no hay que contarlos como efectivos porque no están combatiendo el delito.
-Pero los horarios de trabajo son diferentes a otro tipo de actividad ¿no?
-Por supuesto, hoy un efectivo trabaja 24 horas de servicio por 48 de descanso. Imaginate, las esposas de los policías dicen que su marido vive dormido todo el día. Está muy desatendido; lo llaman empleado público y no tiene los beneficios como tal. Con sueldos miserables, en su horario normal de servicio, el efectivo descansa porque está esperando que su jornada termine para ir a incrementar su sueldo a través de los adicionales.
-¿Qué opina de la actual gestión del Ministro de Seguridad?
-Me parece que la seguridad siempre fue manejada por gente que no era ni resulta idónea en la materia; por ejemplo, veterinarios, médicos o bioquímicos que tuvieron buenas intenciones pero no son especialistas en la prevención.
Acordate que De la Sota tuvo tres paros policiales en su anterior administración, y la mayoría de los efectivos no lo quieren a (Daniel Alejo) Paredes. Como Ministro de Seguridad tiene mucha teoría pero le falta «pisar la calle»; no conoce ninguna villa miseria.
No soy partidario de los paros, pero estoy de acuerdo con el reclamo justo. Los empleados de la salud y los de la educación tienen gremios, la seguridad no.
-¿Qué mirada hace del sistema de seguridad en la provincia?
-Mi experiencia me dice que la seguridad hoy no se maneja en un plano de igualdad: si roban a un fiscal o a un funcionario público, se disponen todas las especialidades de la fuerza al servicio del damnificado; hasta un psicólogo se acerca para contener a la víctima. Cuando el perjudicado es una persona común, un agente llega a la media hora con un papelito que dice «vaya a la comisaría y denuncie».
Por otro lado, el policía está esperando que pasen los hechos para actuar. Ningún efectivo arriesga su vida, sencillamente porque el hombre que hace prevención no tiene una contención legal que le permita trabajar cómodo. No hay procedimiento de actuación en que un policía no termine sumariado.
Hoy se cuenta con muchos agentes que han estado toda su vida en tareas administrativas y no tienen la experiencia de los hombres que patrullan, que caminan.
Desde el gobierno hay una desesperación por combatir el delito y en ese intento se toman decisiones desacertadas: frente a tanta inseguridad el Estado responde invirtiendo sólo en compras de autos, chalecos, y armas…
Se ha maquillado la fuerza creando el Cuerpo de Persecución Inmediata (CPI), el CAP (que debía tener cuatro hombres en un patrullero) y los perros policías que resultaron ser anuncios de «kiosquitos». Todo se enmascara en una tremenda difusión propagandística, especialmente en lo que se refiere a la Policía Caminera: los jóvenes entraron para ser policías, no para actuar como inspectores de tránsito.
-Ahora bien, la Policía Caminera cumple una importante misión en las rutas cordobesas…
-Seamos sinceros, el agente de la Caminera se limita a controlar un foquito quemado y labrar un acta para que su superior lo felicite y se olvida de otras actividades esencialmente policiales como la de revisar el baúl del auto o controlar que no sea un coche robado, lo cual pasa a segundo plano. Necesitamos oficiales que busquen droga, secuestren armas, que hagan operativos «cerrojo», verifiquen autos gemelos y no tantas infracciones por foquitos quemados.
- La especialización de la prevención
El diseño programático de seguridad elaborado por José Luis Ortega se basa en lo que él llama «especialización de la prevención». Parte de la hipótesis de que los policías que recorren las calles no están lo suficientemente preparados para combatir el delito.
-¿En qué situación se encuentra el hombre o la mujer policía?
-Hoy se nota una desvalorización del agente que trabaja en seguridad, tanto privada como pública; por ejemplo, los penitenciarios. Están muy descuidados; no se los capacita y no están bien pagos. Los efectivos del ETER, que son personas altamente especializadas, sólo cobran 2.500 pesos más que el agente común y pocas veces actúan.
Una estadística preocupante que nadie dice es que cuando los policías están mal, van al paro o se suicidan. El año pasado se quitaron la vida 26 agentes y nadie dijo nada. Este año ya llevamos tres suicidios.
Por otra parte, la sociedad necesita que un policía que convierta en «una comisaría en una esquina»; hoy le preguntás a cualquier efectivo nuevo dónde sacar un pasaporte y no lo sabe. En definitiva, tenemos un «servicio decorativo» en la calle, que puede ser reemplazado por un maniquí.
-Entonces ¿qué se debe hacer al respecto? Porque la inseguridad se está extendiendo a ciudades en crecimiento como Carlos Paz…
-Hay que especializar el espectro del servicio de prevención en la calle y pagarles bien; esto implica generar un programa, un curso anual que deben aprobar para que tengan acceso al riesgo profesional que se exige.
Si vos hacés una encuesta a la gente sobre qué necesita hoy, antes que el trabajo te pide seguridad.
Se debe elaborar un proyecto con cambios significativos en el sistema pero no cambios en los hombres de la fuerza.
Tenemos que trabajar mucho en el componente interno de la seguridad: propongo una rotación cada dos años de los efectivos que están en la calle, porque empiezan a conocer lo peor: la coima, la droga, etcétera.
-¿Qué otras propuestas presenta su plan?
-Cuando se jubila un efectivo se le retira el arma; creo que hay que dejársela, porque sigue siendo policía. No te puedo explicar el frío que sentí cuando entregué mi arma porque pasé a retiro y volví a mi casa a la noche. Me sentía desnudo.
También creo que a las horas extras hay que pagarlas; me refiero cuando un policía no está en servicio y tiene que actuar por un hecho fortuito. Ese trabajo hay que reconocerlo.
-Pero en los cambios que plantea usted hace falta dinero…
-No hace falta gastar de más. La institución tiene ingresos propios. Es mucha plata que ingresa por las multas, los adicionales, lo que se cobra por timbrados, verificación de automotores y lo que ingresa por registro de armas.
Hoy se gasta más combustible en el control a los efectivos que en la prevención.
Me atrevo a decir que hay más caciques que indios, porque la fuerza tiene dos controles por cada hombre trabajando.
-¿Cree usted que la institución policial está vinculada al poder político?
-Sin lugar a dudas. Debemos recuperar la autonomía de la fuerza, que no dependa del gobierno de turno. La institución se ha politizado mucho. La seguridad siempre fue manejada a dedo.
Mientras no haya una transparencia de gestión en seguridad fuera de los intereses políticos, nada va a cambiar.
También hay que decir que ningún cambio que se propone puede tener resultados a corto o mediano plazo.
Por eso estamos organizando un partido político donde la seguridad sea una parte importante de nuestra gestión. Ya tenemos las fichas de adhesiones, estamos armando la carta fundacional para que en el 2015 logremos un representativo en la Legislatura.
Lic. Javier Medina Gandía
CIUDAD
Desarrollo Urbano
Decisiones Ejemplares
El CPUA define su postura sobre la construcción en altura, incluyendo en el dictamen la opinión ciudadana. También, comparte su experiencia de gestión en el Foro Latinoamericano de Desarrollo Sostenible.
Al parecer, nuestra ciudad es de «avanzada» en lo que respecta a normativa edilicia. La protección de áreas de interés, como las montañas, y la implementación de mecanismos participativos como métodos de concertación son, en comparación, ejemplares en virtud de sus resultados. Pero no todo lo que brilla es oro, el Consejo de Planificación Urbano Ambiental (CPUA) no alcanzó esta vez consenso interno en relación a la construcción en altura como lo había logrado con el Área Protegida de las Sierras (AP1) delegando, en adelante, la tarea de arbitrar la discusión al Concejo de Representantes.
Trascendieron los resultados de las encuestas realizadas durante el Primer Foro Urbano Ambiental. En aquel encuentro, donde se puso a consideración de la comunidad la normativa que regulará el crecimiento edilicio en lo que atañe específicamente a la construcción de torres en el área central (AC1), los presentes tuvieron la oportunidad de plasmar sus opiniones a fin de enriquecer la discusión técnica y legislativa.
De aproximadamente 150 asistentes se receptaron tan solo 47 cuestionarios completos; 34 corresponden al público en general, entre quienes se encontraban profesionales, estudiantes, empresarios, comerciantes, hoteleros y vecinos. En cuanto a las instituciones que llenaron las restantes solicitudes se pueden mencionar: Centro Vecinal Villa Independencia, Centro Vecinal Villa del Lago, Centro Vecinal General Belgrano, Centro Vecinal Altos de las Vertientes, Cámara de Empresarios y Desarrolladores Urbanos de Villa Carlos Paz, Parques Nacionales, Foro Urbano Ambiental Permanente (FUAP), Instituto Nacional del Agua (INA), CIHRSA, Fundación Vida y Juntos por lo Nuestro.
Respecto de la temática particular que los reunió, los porcentajes demuestran una clara tendencia negativa a las torres en AC1. Es preciso recordar que el Código de Edificación vigente contempla para dicha área una altura máxima de 34 metros cuadrados, equivalente a planta baja y diez pisos, en lotes de 800 metros cuadrados con seis metros de retiro de línea municipal o medianera y un basamento de hasta tres pisos. Y también, que por ordenanza se encuentra suspendida la aprobación de edificios superiores a tres pisos en todo el ejido municipal con el objetivo de generar un espacio de reflexión y análisis que conduzca a definir el perfil de la ciudad.
La encuesta prosiguió indagando sobre los motivos del SI a la edificación en altura, del NO, y por la construcción CONDICIONADA. Entre los primeros, el 46 por ciento alegó que contribuyen a renovar el área central; el 18 por ciento que permiten aprovechar las visuales de las sierras; el 9 por ciento que diversifican el mercado inmobiliario; otro 9 por ciento fundamentó que forman parte del paisaje; y el resto que son una fuente de trabajo; atraen el turismo; no hay que detener el desarrollo y mejoran el panorama urbano.
Por su parte, los propensos a sostener el statu quo, tres pisos más un cuarto piso de servicios con balcones y una voladura de un metro y medio sobre la vereda, defendieron en un 29 por ciento la visual de las sierras tras considerar que con las torres es obstruida; un 28 por ciento sostuvo que no se integran al paisaje de la ciudad, un 27 por ciento que no contribuyen a renovar el Área Central y en un 11 por ciento que compiten deslealmente en el mercado inmobiliario.
El restante 15 por ciento optó por otros aspectos, de los cuales pueden citarse: los servicios y la infraestructura son escasos; las torres perjudican al turismo; deterioran la identidad turístico-cultural; generan desigualdad; modifican el microclima; insuficiente infraestructura vial; hacinamiento en el Área Central; encarecen el funcionamiento de la infraestructura.
Finalmente, las personas que se mostraron a favor de condicionar la reglamentación actual pero conservando la tipología de torres alistaron los siguientes factores: separación entre torres; tamaño del lote; planta baja libre; provisión de servicios; liberando el basamento; aumentando la transparencia; generando más espacios verdes; enmarcarlas en un plan de ordenamiento integral; que sean menos anchas y más altas; exigiendo calidad; dar espacios comunes a los habitantes; mayor espacio público en planta baja.
- Sin consenso institucional
En conjunto a estos resultados, la Comisión Honoraria Plenaria del CPUA elevará al Concejo de Representantes en los próximos días el resultado de la discusión interna sobre la tipología de edificación que desea avalar. En vistas de no haber alcanzado unanimidad en su postura, «el dictamen refleja tantas posiciones como instituciones la conforman», anticipó a este medio la directora de Planeamiento, Liliana Bina. De ahora en más, será labor legislativa convocar a Audiencia Pública y resolver en doble lectura.
A favor de la consolidación urbana en altura del AC1 se declaman la Asociación Inmobiliaria, el Centro de Profesionales de la Ingeniería y la Arquitectura (CEPIA), el Colegio de Arquitectos, el Colegio de Ingenieros Civiles y el Colegio de Técnicos Constructores Universitarios de la Provincia de Córdoba. «En general, estas instituciones bregan por cambios en la tipología de torres establecida en el Código de Edificación vigente introduciendo factores condicionantes como la liberación de espacios verdes, el aumento de los retiros entre edificios, escalonar las fachadas, etcétera; pero siempre desde una perspectiva que considera que la altura no interrumpe la visión del paisaje», declaró la funcionaria.
En contra, únicamente se pronuncian la Asociación de Amigos del Río San Antonio (ADARSA) y la Dirección de Planeamiento Municipal. «Ambas tomando en cuenta consideraciones paisajísticas fundamentalmente».
A pesar de que originariamente las aguas quedaron divididas en torno a la interrogante ¿torres sí o torres no?; con el transcurso de los días, el debate trascendió abarcando nuevas artistas e inquietudes. Sucede que numerosos vecinos, instituciones intermedias y autoridades han acercado propuestas para mejorar la calidad edilicia de la ciudad o para manifestar su interés de incluir elementos a la discusión.
Dichos emprendimientos se acrecentaron aún más luego de que el órgano consultivo y técnico confirmara la disponibilidad de tan solo treinta lotes con posibilidades de construir en altura de acuerdo con la legislación vigente; es decir, cuya superficie mínima sea de 800 metros cuadrados. Una vez agotados, los inversores deberán recurrir a terrenos sujetos a renovación.
En virtud de ello, José Feliz Rodríguez junto con el doctor Marcos Solmesky se reunieron con la Comisión de Turismo del cuerpo legislativo con el propósito de trabajar en un plan de cultura que promueva la preservación del patrimonio histórico-social de la ciudad. Camino al centenario, los interesados reclamaron por la conservación de inmuebles que desde el punto de vista arquitectónico y cultural son importantes. Entre ellos se destacan la Iglesia del Carmen, Iglesia del Niño Dios, Castillo de Furth y dos casas ubicadas en la calle Bialet Massé que fueron ejecutadas por el reconocido arquitecto Lo Chelso, autor de cincuenta años de la pintura de Córdoba.
«La Comisión en pleno de mostró interesada en avanzar sobre los aspectos planteados por los vecinos. Sabemos que el avance edilicio fue destructor del patrimonio histórico cultural por lo cual, lo que quedó debemos preservarlo. No se trata solamente de declararlos patrimonio, sino que también hay que cuidarlos y hacer que la ciudadanía se apropie de esos lugares; de otro modo, con el tiempo se descuida, se ignora y nadie reclama por su permanencia», señaló la edil Mirtha Alessio.
Por otra parte, desde la delegación gremial en Villa Carlos Paz de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) se mostraron preocupados por la incidencia de la paralización de la construcción en altura, manifestando una reducción laboral de doscientos trabajadores desde que se aprobara el statu quo. El delegado, Ramón Palacios, insistió además en la necesidad de una definición y amenazó con movilizaciones.
Respondiendo a los dichos, el director de obras privadas, Raúl Menegazzo, expresó: «Acá no se prohibió la construcción sino que se limitó la altura». Igualmente, indicó que hay un saldo de 300 mil metros cuadrados aprobados durante el 2011 cuyo plazo de edificación vence dentro de cuatro años; de allí que, si hay una merma de trabajo se debe a otros factores como la situación económica del país. «De hecho, en la avenida San Martín hay cuatro torres en condiciones de construirse y en lo que va del año, 7 mil metros cuadrados presentados», concluyó.
Con el objetivo de intercambiar proyectos de preservación, educación y políticas públicas relacionadas con el desarrollo sustentable y el ambiente, nuestra ciudad participó del Foro Latinoamericano de Desarrollo Sostenible que se llevó a cabo durante la semana pasada en la ciudad de Rosario. En esta oportunidad, Villa Carlos Paz acercó sus experiencias en planificación participativa y consolidación de Áreas Protegidas con mucho éxito, según comentaron los funcionarios.
«Llevamos la experiencia del CPUA, cómo a través de la participación ciudadana se llega a importantes decisiones, siendo un claro ejemplo de ello el AP1. No quiero decir que la normativa es inédita en la provincia porque hay en otras ciudades reglamentaciones parecidas; pero que tengan el funcionamiento que ha tenido en la nuestra, no son muchas», resaltó la concejal Raquel Merlino, quien junto a Amalia Gómez fueron las disertantes de la ponencia «Una experiencia participativa de desarrollo urbano sustentable».
La otra presentación, «Montañas protegidas en Villa Carlos Paz», estuvo a cargo la coordinadora del Departamento de Gestión y Educación Ambiental, Marcela Fernández, y de la directora de Planeamiento Físico Ambiental, Liliana Bina. En diálogo con «Semanario Bamba», la directora enunció: «Nuestra principal expectativa era instalar la ciudad como un espacio de reflexión, presentarla como una ciudad que se está pensando a sí misma para solucionar los problemas que le impone el desarrollo».
Y añadió: «En ese marco, consideramos que debe haber pocas experiencias de gestión como la que se instaló a partir de la Carta Orgánica con la creación del CPUA. Recordemos que no es un ente creado transitoriamente por un gobierno sino que fue consagrado por la Carta Orgánica Municipal como el organismo de planificación con la incorporación de las organizaciones de la sociedad. Es un espacio de encuentro para las decisiones que hacen al futuro de la ciudad y eso sí es innovador. En este sentido, planteamos el sistema de gestión y una acción concreta, que si bien la lucha por el área protegida es preexistente a la creación del CPUA, con él se le ha dado un estatus jurídico más serio, se ha definido la poligonal y se está trabajando con la reglamentación», concluyó.
Nota: Lic. Lorena Neo Romero
Agradecemos la colaboración de la licenciada Virginia Donato, quien elaboró la encuesta y los gráficos del CPUA.
Carlos Paz Sierras
Reclamos y propuestas…
Referentes del barrio manifestaron sus opiniones sobre el sector.
Diferentes son los inconvenientes que se presentan en dicho sector de la Villa; entre ellos se destacan la falta de pavimento en varias arterias, la ausencia de gas natural, la problemática de las usurpaciones y la inseguridad.
En diálogo con algunos vecinos, advertimos diferentes inquietudes y posturas.
Eduardo, con 15 años de residencia en el barrio, comentó cómo fue el crecimiento de éste a lo largo del tiempo: «Ha progresado bastante porque cuando vine no había asfalto en ninguna calle, tampoco cordón cuneta, estaban rotas y con pozos. Vivo cerca de la costa del río y es un problema porque este verano llegó el agua hasta la calle, igualmente con el pavimento se vive diferente.
«Uno de los problemas es la inseguridad porque roban casi todas las noches. En calle Alejandría había unos ladrones que se los llevó la Policía porque ellos marcaban las casas para robar. Además no podés dejar nada afuera de tu hogar porque se llevan todo, la otra vez alquilé mi casa y se olvidaron de entrar una mesa y dos sillas, al otro día ya habían desaparecido».
Por otra parte, el vecino se quejó sobre el tema de las usurpaciones: «Hay gente que sigue a las expectativas; porque apenas dejan un espacio libre, aprovechan y ocupan ese lugar. Aquí habitan personas trabajadoras, pero existen por lo menos cinco o seis rateros que viven en el barrio y se roban entre pobres.
«Otro problema es la falta de gas natural, encima es un lugar muy frío por el mismo arroyo; he tenido que hacerme una caldera con leña para arreglármelas de alguna manera con eso. Tenemos la esperanza de que próximamente se colocará, pero no sabemos cuándo ni cómo; porque si no existe en lugares claves del Centro, menos acá».
En relación a la actividad del centro vecinal, remarcó: «A Jorge Torres le falta aprender más para ser presidente; ese hombre hace solamente cosas mínimas que no son de tanta necesidad, tendría que apuntar a trabajar en el río y la inseguridad que son aspectos transcendentales. Los Chorrillos estaba bien limpio, y en las últimas dos temporadas se acabó eso, la gente deja basura y tengo que limpiar porque es proclive a que hayan roedores y otro tipo de alimañas».
Por su parte, Teresita (20 años en el lugar) remarcó la falta de negocios en Carlos Paz Sierras: «Hay muy pocos y sobre todo son despensas, no hay una farmacia, que sería esencial para comprar medicamentos».
Desde su punto de vista, «no existe inseguridad», pero aclaró: «Por lo menos a mí nunca me sucedió nada, incluso en el verano duermo con la puerta abierta. Sin embargo, cuando estamos en temporada suele venir gente que tiene sus ‘mañas’. También hay una zona del barrio en la que están los ‘copados’, gente metida en las drogas pero no molestan».
Otro motivo de queja para la vecina, es la frecuencia de los colectivos: «Pasan cada media hora, a veces hay que tener mucha paciencia y te conviene ir caminando».
Domingo, vive hace 17 años en el barrio y destacó que «Carlos Paz Sierras va creciendo lentamente y se van sumando servicios de a poco», y añadió: «Veo que se va quedando atrás el asfalto, una de las cuestiones que más se necesita. A pesar de eso, la calle donde vivo es bastante tranquila y nunca sucedió nada. Incluso mis hijas han venido de trabajar a la noche pero nunca transitaron por una situación extraña».
El hombre manifestó su malestar por el tema de las usurpaciones: «Debe ser orden del Intendente que hicieran algunas casitas sobre la montaña, hay personas que les gusta, pero a mí no. Me tendría que quejar porque me están cobrando como barrio residencial y lo mismo dejan hacer ranchos arriba. Igualmente, hay que permitirlos porque la gente no tiene dónde vivir».
Jorge Torres, presidente de la entidad barrial, explicó algunas de las obras en las que se está trabajando: «Estamos terminando de arreglar las calles en general y ahora tenemos entre nuestros planes el tema de las luces quemadas. También sigue pendiente lo del Presupuesto Participativo porque todavía hay cosas que tratar, como el balneario; al Polideportivo hay que hacerle toda una serie de trabajos de infraestructura; mejoras en las paradas de los colectivos y agregar la cartelería que nos están debiendo».
En cuanto a la problemática de las arterias de tierra, el presidente expresó: «Lo que proponía era un paquete completo con todas las calles de Carlos Paz que faltan asfaltar, llamamos a licitación a la empresa para que lo haga con un costo menor y sería mejor negocio para los vecinos porque abonaríamos una cuota más chica, así la Municipalidad contaría con dinero suficiente para ir manteniendo el pago de la empresa. La mayoría de los vecinos están de acuerdo con que se haga porque siempre tenemos el mismo problema cuando viene el verano, ya que se rompen todas las calles.
«Estamos aguardando ver qué sucederá con la prueba piloto en La Quinta Primera en relación al asfalto que realizarán con baldosones, el cual sería más económico. La Municipalidad prepararía la calle y una empresa los colocaría».
En relación a la inseguridad, Jorge indicó: «Es algo que lamentablemente no hay forma de prevenir. Hicimos varias reuniones con la Policía, hacen por un tiempo un recorrido pero después se van a otros barrios donde también reclaman su servicio. Lo que habíamos planteado era el tema de los menores que andan mucho a la noche para que se puedan contener, muchos se quedan en las esquinas a tomar y luego roban. Nuestra política es terminar el salón del centro vecinal para poder generar algún tipo de actividad y que estén allí; queremos brindar algún oficio para que tengan en el día de mañana algo en qué ocuparse y no deban estar en la calle. Además le hemos ofrecido a la Policía un lugar en el predio de ocho hectáreas para poner un puesto policial.
«Queremos construir un parque recreativo y que se deje un espacio para edificar una escuela primaria o secundaria. Este parque contará de una ciclovía para que los chicos jueguen allí, intentaremos que esté lo más limpio posible porque actualmente está lleno de yuyos, abandonado y corremos el riesgo de que haya gente que quiera usurpar el lugar. El tema de las usurpaciones está frenado pero porque los vecinos estamos cuidando que nadie se instale; si vemos a alguien, enseguida va la Policía y Defensa Civil para frenar».
Por último, Jorge opinó sobre la acción cultural del actual gobierno: «Veo que los centros vecinales que tienen sede están trabajando bien; nosotros no porque no tenemos espacio físico. En el verano proyectamos cine en la cancha de básquet que hay en el Poli, pusimos una pantalla para ver películas.
«Mientras tanto, seguimos trabajando y siempre estamos conectados con la gente por los problemas que puedan llegar a suceder. Siempre estamos atentos a cualquier inconveniente que se presente, para que se pueda resolver».
Nota: Elizabeth Scardigno
SOCIEDAD
Asociación Civil Pro Joven
«Confío en los jóvenes»
Roberto Cabrera habló sobre el convenio de trabajo que concretará con la Municipalidad y de la labor de su equipo interdisciplinario.
En la actualidad, la problemática de las adicciones es preocupante y una realidad de la cual Villa Carlos Paz no escapa. El mercado de la droga en la sociedad se expande, priorizándose siempre el gran atractivo que genera la movida de dinero por sobre la salud física, psicológica y social de la persona.
Ante este panorama desalentador que se observa, siempre existe una salida como la que ofrece la Asociación Civil Pro Joven, encabezada por Roberto Cabrera.
En relación a la actualidad de la Asociación, Roberto explicó: «En el 2011 tuvimos varias familias en el sistema y unos cuantos proyectos para hacer en cuanto a prevención pero todo se fue diluyendo, lo que sucede es que los cambios políticos influyeron muchísimo y la temporada también. De las catorce familias que atendíamos, quedaron solamente dos.
«A partir de enero comenzamos a tener contacto con la nueva gestión, primeramente con Martín Pereyra que es del área de Políticas de Prevención, la licenciada Alejandra Roldán que está a cargo de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia y Darío Zeino con la Casa de la Juventud».
Roberto aseguró que «próximamente firmará un convenio de trabajo de prestación de servicios con la Municipalidad», y agregó: «En la parte de prevención, haremos asesoramiento y acompañamiento y después un marco de trabajo con todo lo relacionado a las adicciones.
«Con el gobierno anterior intentamos trabajar muchas veces, incluso sin costos porque nosotros no pretendemos ganar dinero. El 40 por ciento de la gente que va a Pro Joven no abona; o se hacen acuerdos económicos que después se dilatan. Esta nueva gestión le está dando una importancia interesante a las adicciones.
«A veces pareciera que hubiese dos ciudades, una en invierno y otra que durante la temporada deja muy desprotegida su juventud. En general, esto se ve en todas las localidades de Punilla: para los chicos de entre 11 y 12 años hay colonias de vacaciones y otras alternativas; pero después de esa edad y sobre todo para quienes terminan sus estudios, no hay ofertas de actividades: quedan liberados.
«Del control del tiempo libre tendría que hacerse cargo el Estado y promover, por ejemplo, la realización de deportes y generar espacios para esta franja porque pareciera que los chicos tienen la vía libre para hacer lo que quieran. Hasta ahora con esta Municipalidad, realizamos muchas reuniones y esperemos que para la próxima temporada se pueda trabajar en algo más concreto».
Roberto es un ex adicto que trabaja hace aproximadamente 18 años ayudando a prevenir y en el tratamiento del enfermo: «Antes pasé por varias instituciones y trabajé en comunidades terapéuticas, fundaciones, clínicas psiquiátricas e hice pasantías de todo tipo. De allí nació la Asociación Civil Pro Joven, la cual siempre quise que fuera más abierta a la comunidad. La nombramos Centro Terapéutico Integral porque el abordaje se hace desde lo individual, grupal, familiar, etcétera. No trabajamos con ningún tipo de exigencia, sino muchas sugerencias y abordajes terapéuticos».
Destacó que «la soledad en las adicciones no existe y no es un buen profesional quien trabaja así», y añadió: «El equipo tiene que ser interdisciplinario y para eso hay que fomentar un buen compromiso porque no todos los pacientes tienen buena llegada con todos los especialistas.
«En mi grupo tenemos un trabajador social, psicólogos, médicos psiquiatras y son todos profesionales muy abiertos, hasta dos de ellos trabajan en el Hospital Santa María. Queremos que la persona se sienta cómoda cuando va y entienda que hay una respuesta».
El trabajo de los profesionales no es tarea fácil y no obtienen demasiada remuneración: «Tratar las adicciones no son un buen negocio porque no se gana mucho dinero, se pagan las horas de trabajo, pero los expertos siempre regalan espacio y tiempo. Hay que tener ganas de trabajar en esto, por la cronicidad en los adictos y son pocas las personas que hicieron un proceso y sabemos que no consumirán más. No apuntamos a la abstinencia completa de un día para el otro, se puede si se intenta, pero a veces las problemáticas son mucho más débiles y es un trabajo de tres meses como mínimo donde a partir de ese tiempo, se empiezan a ver los resultados».
Con respecto a la ley de despenalización de las drogas, advirtió: «No estoy a favor de la habilitación de consumo de ninguna sustancia porque todas hacen daño y corrompen al organismo. Estoy de acuerdo en que se saque a la persona de esa cuestión judicial porque se piensa que al fumar marihuana, es un delincuente y lo arruina. No tiene por qué ser un malhechor; hay personas que tienen su familia e intentan llevar adelante y resolver su problema con un tratamiento. No se soluciona la cuestión con la cárcel.
«Actualmente se hacen políticas de prevención e información, pero en realidad la ley sigue siendo la misma de siempre que prohíbe el consumo y no se ha modificado. La exigencia sería un tratamiento, que haya una pena pero de carácter administrativo o sanitario; se debe hacer cargo el Ministerio de Salud».
- La situación en Carlos Paz
Roberto brindó un panorama contundente en cuanto a la realidad de las adicciones en la ciudad: «Está terrible porque la Villa es turística y crece constantemente, siempre lo repito: al traerse a los artistas y a la televisión, viene más gente consumidora y con ello se potencia la venta de sustancias. No es que Carlos Paz sea el centro de la drogadicción, sino que los traficantes se mueven así y en eso nos llevan años de ventaja. En septiembre u octubre ya tienen todo planificado y organizado, y nosotros llegamos a diciembre viendo si podemos hacer una campaña de prevención.
«Hay que pedirle ayuda al Estado porque debe estar, pero todos tenemos que colaborar en esta lucha. La Provincia se abrió totalmente de las adicciones, dejó tirada a todas las instituciones intermedias y no se hace más cargo de nada. El CEDRONAR de la Nación está incentivando la despenalización y habilitación de ciertos puntos de consumo, entregan becas pero no comparto las exigencias de esta organización y por eso no trabajo con ella».
En cuanto a las perspectivas para este 2012, Roberto expresó: «El trabajo con el Municipio es lo más importante y a medida que vaya creciendo la demanda, ampliaremos el horario de servicio de nuestra institución. Además estamos buscando una sede más amplia que no esté alejada del casco céntrico.
«Las expectativas están centradas en las campañas que podamos realizar. En la escuela Arturo Illia nos llamaron para hacer un trabajo de prevención y será extenso, pero no para realizar una charla, sino fomentar una unión con los chicos. Confío muchísimo en los jóvenes y creo que pueden potenciarse en la prevención y cuidarse entre ellos porque no todos consumen, entonces hay que valorarlos y capacitarlos para que ayuden a los demás».
Por último, recordó una anécdota: «Una vez me dijo el fundador de `Esperanza de Vida´, una institución pionera que funciona en Rosario, que si iba a trabajar en adicciones debía tener presente lo siguiente: no se gana mucho dinero, nadie te da nada y estás todo el tiempo frustrado; y así arrancamos con esas tres cosas. Después tenés otras regalías, porque la gente siempre te agradece, participa y hay una buena devolución», finalizó.
Asociación Civil Pro Joven. 9 de Julio 771. Teléfono: 03541-15576959. Email: pro-joven@hotmail.com/ www.projovenweb.com.ar. Horario de atención: lunes, miércoles y viernes desde las 15. Para solicitar una entrevista, comunicarse al teléfono mencionado.
Nota: Elizabeth Scardigno
Fundación Deuda Interna
Trabajar por los derechos vulnerados
Dialogamos con el médico sanitarista, máster en salud pública y presidente de la organización Emilio Iosa.
«Mientras los hombres que formamos parte del equipo de salud no logremos entender que el flagelo más prevalente, el de mayor morbilidad y el más letal en este mundo es la pobreza, vamos a seguir errando diagnósticos y haciendo de cuenta que curamos», es la reflexión que mantienen con respecto a la salud, quienes conforman la Fundación Deuda Interna.
En el 2005 comenzó a gestarse la ONG a partir de la inquietud de un grupo de personas con diversos intereses, pero unidos en «la convicción común de querer aportar lo mejor para contribuir al desarrollo humano, respetando el medio ambiente y posibilitando una convivencia de justicia y equidad».
Luego de mucho trabajo en el campo de la salud pública, la educación, el medio ambiente y la producción audiovisual, la Fundación se interesó en la temática de los Pueblos Originarios de Argentina.
En el 2009 profesionales de Deuda Interna viajaron junto a personas que se habían organizado para llevar ropa y alimentos a las comunidades Wichis. En esa oportunidad, trabajaron en Misión Chaqueña, una localidad de la provincia de Salta ubicada a cien kilómetros de la ciudad de Orán. Colaboraron con un diagnóstico sobre la situación de salud, planeando realizar un estudio epidemiológico descriptivo controlando el crecimiento y desarrollo de los niños Wichis.
Vinculados a la comunidad aborigen, comenzaron a trabajar en investigaciones relacionadas a la visibilización de situaciones de desmonte y usurpación de tierras por empresas nacionales y transnacionales.
La población Wichis, inició una serie de declaraciones y empezaron a denunciar la existencia de fosas comunes en su territorio. A partir de allí, se realizó una denuncia al Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI), en la que no se obtuvo respuesta. Como consecuencia, integrantes de la comunidad y la Fundación conformaron la «Comisión Nacional de Investigación del Genocidio para el Resarcimiento Histórico de los Pueblos Originarios de Argentina».
La misma recibe apoyo de la Universidad Nacional de Córdoba, la Legislatura de la provincia, la fundación Serpaj Regional Centro y la adhesión activa de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz. Actualmente la Universidad Nacional de Río Cuarto, se convirtió en la segunda casa de estudios superiores en adherir a esto.
Un fragmento del Manifiesto Wichis, creado en el 2009 reza: «Quien firme esto sabrá en su corazón que la unión es nuestra fuerza y entonces hablará, pensará y actuará con la verdad para fortalecer la unión de nuestro pueblo». Con esta premisa, Deuda Interna firmó el documento y asumió el compromiso del trabajo en conjunto.
Según el médico y presidente de la organización Emilio Iosa, la Comisión tiene como relevante «la investigación en genocidio, la documentación y la toma de testimonios de las personas mayores que vivieron y fueron testigo directo de situaciones de masacre. Otra tarea importante es el sondeo de las fosas comunes, en cuyo tema brindaron testimonios los abuelos; fuimos hasta el lugar y constatamos que era así. Hicimos un rastreo y continuamos con ese trabajo. Por supuesto difundiendo esto para que tome carácter público y se pueda dar cuenta de estos derechos humanos que están olvidados de alguna manera en Argentina». Y puntualizó: «Se habla mucho de derechos, pero se limita la discusión a una franja que comprende desde el 76 al 83; se pretende dar por cerrada la discusión sobre determinadas situaciones que acarrean conflictos y están asociadas al problema territorial. También estamos realizando expedientes de la gente que sufrió la apropiación de sus tierras por parte de los distintos gobiernos».
En 1884 la matanza y exterminio por parte del Estado fueron determinantes para la apropiación de territorios que ocupaban los pueblos indígenas del Norte, en lo que se denominó la «Conquista del Chaco».
Las consecuencias de tal genocidio aún repercuten, y los conflictos territoriales persisten. En tal sentido, Emilio opinó: «No hay una solución definitiva, básicamente por los intereses económicos por parte de trasnacionales, multinacionales y el Estado. Hay una situación complicada. Se está dejando de lado a mucha gente que también fue vulnerada con respecto a los derechos humanos y que actualmente no están siendo visualizados por quienes deberían defenderlos. En este momento los Wichis, quizás se encuentren en la misma situación de todos los pueblos aborígenes del país, donde el ordenamiento territorial no es realizado. No se está abriendo tampoco la discusión sobre tierras históricas».
En el escenario de las comunidades indígenas se plantean distintas problemáticas. Una de ellas está vinculada a la «emergencia sanitaria. Hay mucha desnutrición y mortalidad infantil; enfermedades que con medicamentos básicos y pocos medios se pueden paliar. En la ciudad son inconcebibles las patologías que se presentan allí; por ejemplo sarnas complicadas, parasitosis y conjuntivitis, entre otras. Cuestiones que son realmente evitables y que no se están mostrando. Hay una hipocresía del Estado y las instituciones con la epidemiología. Se esconden datos para no mostrar cuál es la realidad del país. Esto hace que no podamos disponer de información creíble para trabajar; en mi caso como médico sanitarista, dedicado al planeamiento de la salud pública».
Otras dificultades se presentan en el plano educativo, para el médico «cualquiera que recorra tierras indígenas y campesinas se puede dar cuenta que el nivel de las escuelas es desastroso. Hay una necesidad importante de contención y capacitación. La educación bilingüe no se está cumpliendo, o se da muy poco. Los integrantes de las comunidades no pueden aprender su idioma, cuestión que implica una pérdida muy grande para su pueblo. Otra realidad tiene que ver con que son pocos los niños que terminan el secundario, y ninguno llega a cursar estudios superiores, ya que no tienen acceso. Las universidades deberían contemplar la posibilidad de tener estudiantes aborígenes, para que luego puedan volver a sus comunidades y volcar sus conocimientos».
Por otra parte, la discriminación es un factor latente en nuestro contexto y «los Wichis la sufren». Actualmente «uno pensaría que esto ya no se da, pero pasa, y sobre todo en las instituciones públicas».
A modo de reflexión, Emilio dijo: «Debemos sincerarnos como sociedad; saber, como habitantes argentinos, que los pueblos originarios existen, y que no se extinguieron. Tenemos que conocer esto para poder actuar, posicionarnos políticamente como ciudadanos y exigir al Estado las reformas que implican de alguna manera, que el gobierno realice una autocrítica de cómo a través del genocidio y las masacres se apropiaron de territorios indígenas. Hoy estamos en situación de enfrentarnos a ese problema, resignificarlo, hablarlo e incluirlo dentro de la agenda de derechos humanos. Deberíamos sentarnos con los integrantes de los pueblos originarios, pensar qué tipo de país queremos y cómo tenemos que actuar de acuerdo con lo que ellos reclaman».
Para conocer sobre los proyectos y trabajos realizados por la Fundación Deuda Interna ingresar a www.deudainterna.org.ar o www.comisiongenocidio.com.ar.
Nota: Lic. Evangelina Bustamante
Espíritu aventurero
La vuelta al mundo en moto
De joven, Diego Fernández soñaba con la idea de ser un viajero. Se proyectaba en sus dibujos en moto y con una mochila a sus espaldas. Hoy, a los 37 años, se dispone a concretar ese anhelo y demostrar que «cuando se quiere, se puede».
Dice que lo mueve una «sed de aventura» como así también la idea de «conocer gente, compartir experiencias y valorar otras formas de pensamiento». No tiene rutas predefinidas, su lema es «la improvisación», y bajo ese inusual objetivo, se ha propuesto nada menos que dar la vuelta al mundo.
«Todo empezó cuando era chico, a mis 16 años. Con mis compañeros hacíamos escapadas en moto por las Altas Cumbres, Los Gigantes, Villa General Belgrano…», recuerda Diego. En aquella época el deseo de emprender un viaje más largo rondaba en su cabeza y lo expresaba a través de dibujos en papel, hasta que en el 2005 le llegó la oportunidad: «Un día decidí hacerlo y ese sueño fue real, esa ruta fue real, esos kilómetros fueron reales. Fueron unas vacaciones soñadas en el Sur argentino».
De familia reconocida en Carlos Paz, y con las posibilidades de continuar con ese legado empresarial; parecía que la vida de Diego Fernández transcurriría sobre otros rieles. Dispuesto a abrirse camino, estudió Ingeniería en Telecomunicaciones y trabajó un tiempo para empresas multinacionales. Esa experiencia fue el detonante de un cambio radical en su vida; cambio que lo ayudó a definir sus intereses y a cuestionar el sistema. «Entre algunas cosas que advertí fue la ambigüedad del progreso», explica, «mi novia en ese entonces me decía que siempre hay un precio que pagar; pero ese mismo pensamiento yo no lo veía tan bueno».
Particularmente, fue su segundo viaje, en el año 2010, el que marcó a fuego su propósito de ir por más. Esos tres meses de travesía por el Norte y países limítrofes alimentaron su deseo de libertad: «Había vuelto con unas ideas; trabajaba en una empresa de tecnología que exigía estar actualizado, buscando la perfección aún si tener razón de porqué hacer esto. Era una forma de vivir dedicada a estar en la vanguardia, sin sentido. Entonces más allá de que me guste la moto, de mi gran inquietud aventurera, también internamente tiene una cuota de querer `patear al sistema´», argumenta.
«Hay gente que dice que es una locura, otros que me envidian. Muchos viajeros dicen que lo más importante es decidirse aunque después te puedan pasar cosas duras».
Diego aceptó el desafío el año pasado: «Dediqué cuatro meses a analizar esta idea», confiesa. «Primero me informé a través de Internet quién lo hizo o lo está haciendo en este momento, para buscar el tipo de moto que necesito. Luego de eso, me ocupé para que no me quede nada pendiente acá». El vehículo que tenía en vista, una Honda Falcon NX4, nunca llegó por las importaciones, y en marzo de este año terminó adquiriendo una Kawasaki KLR 650. «Salió bastante más que la Falcon, lo cual me quita presupuesto para viajar, pero viene más preparada», justifica.
Al mismo tiempo, abrió una página web para contar su historia, incluyendo la experiencia de sus dos viajes anteriores, uno por el Sur (el cual no pudo concretar completamente por condiciones climáticas); y el otro por el Norte (visitando Bolivia, Perú y Chile).
Su intención es sostener el viaje con lo que quede de sus ahorros, además de conseguir sponsors y trabajar si fuera necesario durante las paradas en los destinos donde lo encuentre. Es soltero y no tiene hijos, lo cual le permite afrontar el desafío sin límite de tiempo.
Para reducir gastos, Diego fabricó muchos de sus accesorios como las maletas: «La ventaja de hacerlo casero es que puedo diseñarlo para darle la forma y el tamaño según mis necesidades de carga. Además, algo importante, es la gran diferencia de precio que existe entre una marca reconocida de top case y hacerlo por uno mismo». También dedicó tiempo para aprender todo lo referente a la mecánica y las particularidades de su vehículo en el service oficial.
El viaje está previsto para el 4 de junio y salvo este dato, lo que sigue es incierto: «Mi objetivo es dar la vuelta completa, pero como no tengo los recursos económicos para hacerlo, voy a improvisar casi todo. Muchas cosas pueden pasar en el medio, cosas que te pueden hacer cambiar los planes; entonces en realidad lo que voy a hacer es proponerme objetivos más chicos para ir avanzando».
Dispuesto a disfrutar y atesorar cada recuerdo, señala: «Creo que viajar cambia. Esos tres meses en el 2010 me cambiaron; en ese tiempo procesé un par de ideas más. Es como que voy con la cabeza abierta y que vayan surgiendo las cosas que tengan que surgir, no busco nada específico. Es una etapa que quiero vivir, quiero viajar por unos años». Y agrega: «En realidad creo que he elegido, cada uno tiene la posibilidad de elegir siempre sobre su vida y hacer el camino que quiere hacer; con respecto a eso mi familia siempre me ha entendido y apoyado».
«Desde chico había soñado con hacer la Patagonia en moto, recuerdo que en una época mi manera de acercarme a ese lejano sueño era dibujar en un papel una moto de perfil viajando con una persona manejando y una mochila atrás de equipaje. Un día decidí hacerlo y ese sueño fue real, esa ruta fue real, esos kilómetros fueron reales. Fueron unas vacaciones soñadas en el Sur argentino.
«Poco a poco el hecho de haber concluido ese viaje despertó un nuevo sueño: conocer el Norte argentino. Mientras recorría las rutas norteñas en mi moto apareció en mi mente un nuevo desafío, el cual implicaba atravesar países extranjeros, recorrer rutas y lugares desconocidos, involucrarme con otras culturas, otras formas distintas de pensar y de vivir la vida. Decidí sobre la marcha ir más allá de la frontera y llegué a cruzar tres países más. Mi concepto de viajar había cambiado notablemente.
«Hoy mi objetivo es dar la vuelta a este mundo. Mi decisión está basada en mi gran inquietud aventurera, mi fuerte espíritu soñador y un incasable amor por las rutas. No sé si son buenas explicaciones, pero son mis buenas razones».
Diego Lucas Fernández. Tel. 03541-15378914. E-mail: diego@diegolfernandez.com. Página web: http://www.diegolfernandez.com/
Nota: Lorena Moix
CULTURALES
Abrimos una Casa a la Cultura
La Coopi invita a un evento especial...
«Abrimos una Casa a la Cultura y deseamos que nos acompañen, juntos, integrando y siendo parte del cuerpo social de la Cooperativa Integral».
La Casa de la Cultura se ubica sobre calle Moreno al 60, al lado de la sede central. Para celebrar el acontecimiento, se ha organizado «una fiesta popular en la que nos encontraremos con todos los amigos, compañeros, hombres y mujeres que han entendido siempre a la cultura como herramienta de cambio social».
Actuarán la bandoneonista y cantante Susana Ratcliff (fofo) acompañada por su banda: Gustavo Pometti (guitarra), Guillermo Delgado (contrabajo) y Ana Ponce (percusión). El grupo interpretará versiones de temas propios y de grandes autores, al ritmo de candombes, milongas, folclore argentino y otros aires. También se presentará el grupo Mikilo.
«Desde hace 21 años el Área de Desarrollo Cultural trabaja entendiendo a la cultura no sólo como el producto desarrollado por una sociedad humana a lo largo del tiempo, sino también como un concepto político en el que la cultura no es una actividad aislada sino un área esencial del progreso social».
Además de música, baile y muestras de talleres, en la oportunidad se hará entrega de un reconocimiento «a todos aquellos y aquellas que han sido y son parte de la propuesta cultural de la Coopi».
La cita es para mañana sábado 5 de mayo a partir de las 18, «llevar mate y muchas ganas de pasarla bien», sugieren los organizadores.
Jóvenes poetas
Hoy viernes 4 de mayo a las 20:45, en Punto Alvear (Alvear esquina Alberdi), se presentará «Desde algún lugar, dicen los jóvenes poetas». Libro de Quo Vadis Ediciones (Colección «Glauce), incluye trabajos de Alejandra Di Carlo, Gustavo Mussi, Esteban Catoni, Adrián Pérez Berberá, Mario Arce, Amanda González, Sabina Parfeniuk, Milena Araya, Gastón Oviedo y Ariel Maiquez; y coordinación de Roxana Ferreyra.
La obra
Están las cosas que se dicen.
Está lo que se dice de las cosas.
Y están los que dicen.
Sin los que dicen, ni las cosas, ni los dichos serían ciertos.
Las certezas de los hechos y las cosas las fundan los decidores.
Ser decidor es angelado, supone un ojo crítico y una sensibilidad sutil. Y la posibilidad del verbo para expresarlo.
Los decidores de este libro escriben desde diferentes paisajes interiores y desde distintos entornos exteriores,
pero todos ellos poseen el denominador común de pertenecer al mismo lugar geográfico.
Los que lean estas páginas podrán deleitarse con la diversidad y calidad de quienes aquí dicen.
Voces noveles de la poética que se asociaron para sostener la vigencia de ser un nombrador.
Voces de la montaña y del río.
Susana Lehmann en el Rizzuto
La experimentada artista inauguró ayer jueves su última colección: paisajes inspirados en la naturaleza serrana.
Con poco más de ochenta años de vida, nada la detiene. Una intensa trayectoria profesional y un deseo de permanecer vigente por mucho tiempo, han sido los ingredientes que motivan a Susana Lehmann a seguir trabajando por la cultura. Hace un año se radicó en Carlos Paz y ya va por su segunda muestra, esta vez dedicada a los amaneceres y paisajes que todas las mañanas asoman por su balcón, en el noveno piso de un edificio céntrico.
Susana incursionó en el mundo de la pintura de adolescente, especializándose al principio en retratos. Luego de radicarse en París, cursó la escuela de Bellas Artes, y a su regreso, estudió en el Taller de Pettoruti. Talla y cerámica fueron las dos habilidades que adquirió después, y que le sirvieron para dedicarse a la escultura.
Merecedora de innumerables premios y reconocimientos a su labor, actualmente sigue trabajando y explorando nuevas técnicas: pequeñas escenografías que combinan la pintura y la escultura, y con cuya muestra espera sorprendernos el año próximo.
Sus obras se encuentran expuestas en el Salón Rizzuto, Cárcano 75, hasta el 16 de mayo con entrada libre y gratuita. |